Tratamiento en Depresión.

La depresión es un trastorno que altera de forma intensa los sentimientos y los pensamientos. La forma más frecuente de manifestarse es como tristeza, decaimiento, sensación de ser incapaz de afrontar las actividades y retos diarios, y la pérdida de interés en actividades que previamente resultaban placenteras. A lo largo de la vida podemos experimentar tristeza o desgana, especialmente cuando sufrimos una pérdida importante. Sin embargo, la tristeza y la desgana en la depresión son inapropiadas o excesivamente intensas y prolongadas. Otros síntomas que pueden aparecer son:

  • Pérdida de energía con sensación de agotamiento incluso tras el descanso.
  • Enlentecimiento mental y dificultad para prestar atención, con falta de memoria. En los ancianos, puede provocar un estado de confusión llegando a aparentar una demencia.
  • Ansiedad con irritabilidad o agitación.
  • Cambios en el sueño con somnolencia, o más frecuentemente, insomnio.
  • Disminución de peso por pérdida de apetito, o aumento del mismo por sensación de vacío causada por la ansiedad.
  • Con frecuencia, las personas con depresión se quejan de síntomas como dolor de cabeza o de otras zonas, problemas digestivos o sexuales. Es muy frecuente la inapetencia sexual, que puede dificultar las relaciones de pareja.

En muchos casos, cuando el estado de desesperanza es muy grande, aparecen ideas de suicidio: “mi vida no tiene sentido”, “liberaré a mi familia de esta carga”… Si esto le ocurre, no lo dude, busque ayuda de un profesional. Esos pensamientos son siempre falsos, sólo es capaz de ver el aspecto negativo de las cosas y además magnificado. Aprendiendo las técnicas necesarias, podrá encontrar soluciones a su problema. Si cree que un familiar, un amigo o usted mismo se encuentra deprimido, póngase en contacto con nosotros y le atenderemos en nuestro Gabinete de Psicología, situado en Estepona

Tratamiento en Ansiedad.

La ansiedad es una respuesta automática que se produce en nuestro cerebro al reconocer la existencia de un peligro inminente. Se trata de un mecanismo adaptativo y de supervivencia para el especie humana ya que, bajo control, nos ayuda a enfrentarnos a situaciones difíciles. Todo empieza con una orden de nuestro cerebro. Cuando alguien percibe una situación como amenazante, el cerebro envía una orden al sistema nervioso autónomo y éste se pone en marcha haciendo que notemos todas esas sensaciones que llamamos respuesta fisiológica (taquicardias, mareos, sudoración, presión en el pecho…). Un trastorno de ansiedad aparece cuando esto ocurre ante situaciones que no son peligrosas. La ansiedad que sufren estas personas no es diferente a la que sufren los demás, sino que se disparan las respuestas de ansiedad con más frecuencia o con más intensidad. Dentro del término “ansiedad” se engloban otros conceptos con características peculiares. Algunos de estos problemas de ansiedad son:

  • Fobia específica: miedo excesivo a un objeto, situación o animal. Ejemplo: miedo a hablar en público, a la altura, a la cucarachas, a los ascensores…
  • Fobia social: timidez exagerada, caracterizada por un miedo y ansiedad marcados y persistentes a enfrentar determinadas situaciones sociales, a la interacción con los demás, o a simplemente a ser observados en cualquier situación, hasta tal punto que todo esto interfiere de forma muy importante en la vida diaria de quien la padece.
  • Estrés: aceleración excesiva y prolongada de los tres sistemas de respuesta (motora, fisiológica y cognitiva) para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.
  • Obsesiones: pensamientos repetitivos y muy difíciles de eliminar que provocan mucha ansiedad y que se alivian al realizar un acto ritualista y absurdo, como lavarse muchas veces las manos, evitar pisar la rayas del suelo, disponer las cosas con un orden extremo…
  • Pánico: miedo intenso y desmesurado a tener un ataque cardíaco, una trombosis, a desmayarse, a perder el control, volverse loco o a la propia muerte, caracterizado por episodios inesperados y repetidos de miedo acompañados por síntomas físicos (dolor en el pecho, palpitaciones aceleradas, falta de aire…).
  • Hipocondría: preocupación o miedo intenso a padecer una enfermedad grave.
  • Estrés postraumático: reacción emocional a un trauma psicológico extremo, tras haber estado expuesto a un acontecimiento traumático, como la muerte de alguien, una violación, un secuestro o un accidente.

En los problemas de ansiedad, las personas aprenden a escapar o huir de las situaciones que le provocan malestar o a evitar tener que exponerse a ellas. Por ejemplo, en el caso de una fobia específica a subir en ascensores, cada vez que la persona se baja del ascensor o incluso no sube en él y toma las escaleras, siente alivio, nota que la ansiedad desaparece, y entonces la conducta que aprende es la de bajarse o no subir. Es por ello que el problema continúa existiendo. Esto ocurre con cualquier otro miedo. Una vez que el psicólogo conoce por qué tiene usted ese problema de ansiedad, decidirá la técnica a seguir para que pueda superar el problema. Si cree que puede tener alguno de estos problemas de ansiedad, estaremos encantados de recibirle en nuestro Gabinete de Psicología en Estepona.   Tratamiento y Desarrollo de Habilidades Sociales y de la Comunicación. Cuando se trata de problemas de relación con los demás, en Psicología hablamos de dificultades de habilidad social. Este término engloba diferentes aspectos de comunicación:

  • Expresión de sentimientos: Dificultad en expresar lo que siente a las personas que le rodean.
  • Mantener opiniones: Dificultad para expresar o mantener una determinada postura ante los demás.
  • Peticiones: Incapacidad para realizar peticiones, como pedir un favor, pedir un cambio de conducta en otra persona; o para rechazar peticiones, decir NO.
  • Otras habilidades sociales: iniciar y mantener conversaciones intrascendentes, superar con éxito una entrevista de trabajo, ligar, hablar en público…

Estas habilidades suelen aprenderse a lo largo de nuestra educación: en el hogar,en el colegio, con nuestros amigos e incluso en las películas. Sin embargo, hay un gran número de personas, que por alguna razón no las aprenden o las aprenden mal, quizá porque no tuvieron buenos modelos o porque fueron castigados por tener una conducta hábil. Si éste es su caso, no se preocupe, todavía está a tiempo de aprenderlas. Durante la terapia psicológica, evaluaremos exactamente qué conductas sociales necesita adquirir y se ensayarán repetidamente, modificando pequeños aspectos de su comportamiento hasta llegar a una ejecución eficaz. (Sevilla y Pastor, 2008)

Tarifas

Tarifas

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